Petro podría ser un mejor deliberador

El alcalde de los bogotanos, Gustavo Petro es un buen deliberador en Twitter. El 22% de su contenido tiene una intención deliberativa. Controlando algunos talones de Aquiles, el alcalde podría estar dando piso a una buena estrategia de e-government.

La deliberación es un proceso que tiene como objetivo llevar a ciudadanos en desacuerdo lleguen a una decisión colectiva legítima para todos. Para asegurar un proceso deliberativo, según Dennis F. Thompson, se deben satisfacer tres condiciones básicas: igualdad, transparencia e inclusión. Esto es: igualdad de derechos, transparencia en el proceso e inclusión de todas las ideas emergentes. Pero cuando la deliberación se lleva a cabo en un escenario digital estos principios adquieren un matiz particular.

Twitter es una de las redes sociales en donde se pueden abrir espacios de deliberación. Aun cuando fuese diseñada en principio para motivar conversación y no foros de deliberación, cada vez va siendo más frecuente su uso para agregar comentarios sobre temas que afecten la toma de decisiones públicas. Las discusiones que allí tienen lugar satisfacen de entrada los dos primeros principios: todos los tuiteros están en las mismas condiciones de opinar y todos sus comentarios son expuestos al público y quedan guardados en una memoria histórica virtual.

Aún así, dada la velocidad con la que se publica información, no es del todo clara la capacidad (tecnológica) para incluir todos los comentarios hacia la conducción de una decisión final legitimada por toda la colectividad. En suma, la puesta en marcha de deliberación a través de redes sociales como Twitter se juega en la capacidad con que se incluyen todos los argumentos dentro del debate. Si bien no es del todo posible conocer qué tanto de los comentarios posteados son articulados hacia decisión final, una posible aproximación resultaría de medir las respuestas que generen un ambiente propicio para la deliberación.

Petro dedica 6 horas al día a Twitter, publica en promedio 54 tweets

El alcalde de los bogotanos es la autoridad del ejecutivo que dedica mayor tiempo a responderle a sus seguidores en Twitter. Petro dedica 6 horas al día a Twitter, publica en promedio 54 tweets al día (cifra comparable con el promedio de 19 tweets del presidente Juan Manuel Santos). En cifras es un caso excepcional frente a los alcaldes de las principales ciudades del país. Revisando la cuenta en Twitter de los alcaldes de las ciudades principales del país, su porcentaje de replies (respuesta) no supera entre todos el 43,05% de contenido que dedica Petro a conversar con sus seguidores.

Petro no solamente mantiene conversaciones con sus seguidores, sino que además genera conversaciones con afán de deliberación. El 22% de sus respuestas son planteamientos que exponen una posición diferente; el alcalde no habla en solitario: son los usuarios quienes le ponen la agenda de sus publicaciones. Aún así, el alcalde no es el “deliberador ideal”, sólo el 10% de las veces  Petro mantiene comentarios respetuosos  y que no frenan la deliberación alrededor de temas que afecten la toma de decisiones públicas .

Hay un margen de publicaciones que se apartan de ese afán cívico y reciprocador de una cultura deliberativa. En un 5% de las veces el alcalde responde sin tomar en cuenta el argumento de su interlocutor y a la vez genera comentarios que cortan la deliberación. Por lo general este tipo de respuestas se dan bajo situaciones en las que se discute sobre prejuicios o temas “delicados” para Petro como su pasado político. El mensaje es claro alcalde: no siempre hay que deliberar.

La deliberación es la base sobre la cual se pueden sostener un enfoque de e-government. También es cierto, deliberar hasta el cansancio puede ser incluso peor que no hablar: la deliberación produce una exacerbación de emociones que de no ser llevaba de manera adecuada puede terminar agravando la diferencia entre los participantes. Si la deliberación no se traduce en la inclusión de argumentos para la toma de decisiones públicas el proceso no sólo habrá fracasado sino que puede traer el efecto contrario. Asegurar la deliberación a través de cualquier red social como Twitter debería ser tratado con bisturí. Es mucho lo que se juega y poco lo que se debería arriesgar.

Carolina Montealegre
Media Lab

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>